…DEDICADO A UN MUNDO FELIZ Y CORRUPTO

 

Dicen que las caquitas de los bebés no dan asco, una mentira más, porque huelen a los que huelen todas y producen el mismo asco. Pero es un dicho influenciado por la pureza del recién nacido.

Las que huelen a podrido son aquellas con las que cada día nos levantamos en forma de titulares, declaraciones, nuevas leyes, post en las redes sociales, etc.

Esas que aunque la laves el hedor persiste.

Esas que no puedes limpiar porque no hay papel higiénico suficiente para ello.

Apestan aunque la imagen exterior de sus causantes pueda parecernos impoluta.

Y lamentablemente, pises por donde pises, te la encuentras por todas partes y se hace imposible no mancharse.

Yo estoy desesperado por encontrar el pulsador o la cadena de esa cisterna para accionarla y que el agua arrastre todas esas heces.

¡Ah! y por supuesto sin olvidar pasar la escobilla…por si las moscas.